Compartir

En el año 1973 Alfredo Barragán (junto a tres amigos) encabezó la Expedición del Río Colorado, una travesía en dos gomones a remo que unió la naciente del rio con su desembocadura, una distancia de 1400 kilómetros. Uno de los remos utilizados fue enmarcado en un cuadro y se encuentra exhibido en Casa de la Cultura, con una reseña de lo que fue aquella hazaña náutica. Este 16 de enero se cumplen 49 años de la travesía y para el 50º aniversario, ya se realizaron reuniones para organizar una gran conmemoración.  Compartimos la nota con Marta Petersen, integrante de Casa de la Cultura.

La idea de navegar el río Colorado surgió en 1972 durante algunas charlas entre cuatro amigos: Alfredo Barragán, José Luis Godoy, Jorge Iriberri y Rubén Tablar. “Por aquellos años nos enteramos de que el río Colorado nunca había sido navegado en su totalidad. Nos llevó diez meses de planificación, antes de largarnos al agua, el 16 de enero de 1973, sobre la Cordillera de los Andes, en la confluencia de los ríos Grande y Barrancas, justo en el límite entre Mendoza y Neuquén. Utilizamos dos gomones a remo y llevábamos unos 150 kilos de equipamiento”, recordó.

Barragán advirtió que, desde su nacimiento, el Colorado “es un río muy rápido” y confesó que “aún tenemos presente la incertidumbre, porque escuchábamos murmullos aguas abajo y no sabíamos qué nos esperaba”. Los cuatro remeros se enfrentaban a uno de los ríos más largos del país, con unos mil kilómetros de recorrido. Durante el primer tramo, en plena cordillera, debieron superar los rápidos del Colorado, uno de los desafíos más difíciles para sus gomones. Posteriormente, ya sobre la planicie, debieron remar sin descanso y durante 23 días soportaron el viento en contra. Finalmente, luego de 27 días de navegación y mil kilómetros de recorrido, arribaron a Fortín Mercedes, donde los esperaban sus familiares, acompañados por una multitud.

Fuente: La Arena de La Pampa