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La acidosis ruminal se reconoce cada vez más como un trastorno importante de los rumiantes. Esta condición aumenta la morbilidad y mortalidad del ganado, reduce notablemente las ganancias de peso en el corral de engorde y se observa cada vez más en el pastoreo y la lechería confinada. La acidosis ruminal se refiere a una serie de condiciones que reflejan una disminución del pH en el rumen del ganado como resultado de la producción de grandes cantidades de ácidos grasos volátiles (AGV) y, posteriormente, de ácido láctico. Se desarrolla en ovinos y bovinos que han ingerido alimentos ricos en carbohidratos de rápida fermentación en grandes cantidades o sin estar adaptados al alimento.

La acidosis puede causar ruminitis, acidosis metabólica, cojera, abscesos hepáticos, neumonía y muerte. Se puede dividir en dos categorías: clínica y subclínica.

Signos clínicos

El ganado con acidosis clínica leve presenta anorexia, disminución de la producción de leche y diarrea. La forma grave de la enfermedad puede progresar hasta una acidosis metabólica, depresión, deshidratación, toxemia y síndrome de la «vaca caída». La acidosis hiperaguda puede resultar en decúbito, coma y muerte en ocho a diez horas.

La acidosis clínica generalmente afecta a uno o más bovinos de un rebaño y a menudo se precipita por cambios dietéticos.

Los problemas que surgen como secuela de la acidosis ruminal aguda incluyen laminitis por liberación de histamina y endotoxinas en la circulación, polioencefalomalacia por deficiencia de tiamina, ruminitis y abscesos hepáticos.