Compartir

“Los niveles de nieve que existen en las nacientes del río Colorado son auspiciosos”, según lo aseguró Fernando Frassetto, pronosticador de la Autoridad de Cuencas de los Ríos Limay, Neuquén y Negro (AIC). Frassetto reconoció que este panorama contrasta con el que existía sobre comienzos del otoño y con los pronósticos internacionales y locales, que aseguraban, por aquel entonces, que 2020 podría constituirse en la prolongación de la extensa sequía que se viene dando desde el 2010.

“Por aquel entonces, la estación hidrológica de Buta Ranquil sostenía los caudales más bajos de los últimos 80 años, con un escurrimiento de apenas 30 metros cúbicos por segundo y un escenario de persistente sequía que se extendía a otras cuencas como, por ejemplo, la del río Neuquén”, afirmó.

Mayo, un mes clave a juicio del pronosticador, fue deficitario en el Colorado, con apenas precipitaciones leves. No obstante, junio marcó un vuelco, con un fenómeno que no se daba desde 2008 por la presencia de un gran volumen de humedad que llegó desde el norte de Australia, desde el Ecuador y un fuerte aire antártico.

Esto originó fuertes nevadas, tanto en la cuenca del Neuquén, como en la del Colorado y que se extendieron a la zona de Cuyo, con temporales que, inclusive, produjeron inundaciones en la otra parte de la cordillera, es decir en Chile.

“El panorama mejoró por la gran acumulación de nieve que se ha producido en la alta montaña, y recién ahora comienza a evidenciarse un mayor escurrimiento en la zona de Buta Ranquil”, aseguró Frassetto.

A su juicio, los niveles actuales de nieve se parecen a los que se daban en la década de 2000 al 2010, pero reconoció que una buena parte de este recurso habrá de quedar en las napas subterráneas, que se vaciaron durante los años secos que arrancaron en 2010 y tuvieron su máxima expresión en 2019.

“Podría decirse que tenemos una gran cáscara, pero si uno mete el cuchillo se da cuenta que adentro de ese budín aún falta relleno”, ilustró. Admitió el pronosticador que estamos teniendo un aire polar lo cual, tal vez, sea el comienzo de inviernos muy fríos y veranos muy calientes.

A criterio del pronosticador, la primera quincena de agosto también debería ser húmeda. La expectativa está dada en saber hasta cuándo llegarán estas condiciones favorables para la nieve.

“Estamos en el medio de la película. Ojalá este panorama no se revierta y podamos recuperar el nivel de los embalses (Casa de Piedra, en el caso particular del río Colorado) como para satisfacer las demandas de las zonas productivas de los valles existentes en toda la cuenca”, concluyó.

En el valle bonaerense del río Colorado se sigue con atención la evolución de las nevadas con vistas al venidero ciclo productivo.

En estos días se advierte un incremento del agua que escurre por Buta Ranquil, caudal que se acerca a los 60 metros cúbicos por segundo, en tanto el lago Casa de Piedra subió en tres meses alrededor de 1 metro con 50 centímetros.

Los pronósticos para los próximos días hablan de nuevas nevadas en las altas cuencas del Colorado.

De ser así, es probable que la apertura de las compuertas en el dique Casa de Piedra se pueda adelantar a los últimos días del mes de agosto venidero en lugar de la primera de quincena de septiembre como trascendió en algunos medios.

Esta información, como es habitual, estará a cargo de las autoridades de Corfo Río Colorado.Consorcio Hidráulico del Valle Bonaerense del Río Colorado.