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Como lo viene destacando nuestro Banco Central, el advenimiento del Covid-19 lo ha llevado a tener que ir adaptando su política monetaria en el país, al igual que otros países, en la búsqueda de minimizar los efectos económico-financieros de la pandemia, propiciando que las familias y las empresas no tengan que enfrentar situaciones demasiado extremas, significando un esfuerzo para el sistema financiero en general.

Como ejemplos: re-impulsar el Programa Ahora 12 para el consumo de hogares, programa que viene creciendo hasta alcanzar el 30 % del crédito en tarjetas; creación de líneas de créditos más favorables, créditos a monotributistas de acuerdo a sus categorías y a tasa cero con 7 meses de gracia; líneas de créditos especiales dirigidas a Pymes para financiar necesidades de capital o pagos de sueldos; flexibilizaciones en pagos de cuotas de créditos con diferimientos de vencimientos eliminando intereses punitorios; poner límites en un 43 % a los intereses en las tarjetas de crédito y refinanciar automáticamente a un año de plazo los saldos vencidos a abril del corriente; ampliar los plazos de presentación de cheques por 30 días más y permitir una segunda presentación; robusteciendo el ahorro bancario introduciendo herramientas como el plazo fijo para ahorro en UVAs protegidos contra inflación además del plazo fijo tradicional con una tasa referente del 30% anual para las familias; cabe destacar que en lo que va del año el sistema financiero a desembolsado más de $ 236 mil millones con beneficios para unas 140 mil firmas, por lo que es de esperar –en las entidades financieras- una perdida crediticia entre los  flujos otorgados a clientes y flujos recuperados, por lo que las entidades financieras estarán autorizadas a realizar ajustes en balances por dichas perdidas sobre resultados acumulados.

   Es conocido el mayor impacto que tuvo la pandemia, sobre los mercados emergentes, con salidas importantes de fondos de inversión, con depreciaciones de sus monedas, en aprox. 12 % sobre el dólar, que en el caso de real brasileño que tanto nos afecta en la competitividad a llegado a un 30 % y nos va ha obligar a depreciar también.

Nuestras reservas se mantienen en U$D 43.000 millones aunque no son de libre disponibilidad; la moneda estadounidense ronda los $ 73, la inflación interanual marca un 43 % en descenso, para mayo fue del 1,5 %

Nuestra zona se mantiene firme y operativa, con buenos resultados en tambos, apicultura, agricultura y hortalizas especialmente cebollas, cereales y ganado, y volviendo al tema financiero contamos con el aporte de dos entidades de prestigio como lo son, el Banco de la Nación Argentina y el Banco de la Provincia de Buenos Aires.

Creo que todos esperamos una pronta recuperación en la pandemia y la recuperación del río Colorado, para lanzarnos nuevamente por el camino del crecimiento.