Compartir

Las primeras nevadas registradas en las nacientes del río Colorado no permiten tener, al día de hoy, la certeza de que se vaya a quebrar la tendencia de años secos que se viene registrando desde 2010.  Por las imágenes recibidas, los pocos fenómenos climáticos que se produjeron parecían tener relevancia, pero los registros suministrados por el Irrigación (Mendoza) hablan de otra cosa.

Los temporales de nieve no tuvieron la magnitud esperada y, lo que es peor, si se observan las estadísticas llegaron unos días más tarde de los ocurridos un año atrás.

   Ejemplo: en Valle Hermoso, zona de las nacientes del río Grande, principal afluente del Colorado, para esta época del año el promedio de precipitaciones es de 100 milímetros de nieve. El año pasado se registraba el 30 por ciento de ese promedio y este año estamos en apenas 11 por ciento.

   En tanto, el nivel de Casa de Piedra asciende, pero a un ritmo muy lento, al punto tal que en  dos meses, desde que se llegara al mínimo histórico de 268,39 metros (el 10 de abril) el lago apenas pudo recuperar 65 centímetros, lo que hace un promedio de un centímetro diario.

   Poco sirvió, en ese sentido, el efecto de algunas lluvias puntuales que hicieron elevar el escurrimiento a la altura de la estación de aforos de Buta  Ranquil, que ya ayer estaba en menos de 40 metros cúbicos por segundo.

   Los números de la crisis son muy claros y señalan que desde el 14 de agosto del año pasado hasta comienzos de abril de este año, se perdieron en Casa de Piedra nada menos que 6,64 metros  de altura, ofreciendo hoy el lago una imagen que sólo se puede hallar en la década del 90, cuando se inició el llenado.

   Los pronosticadores afirman que aún queda por delante el invierno, aunque no anticipan la posibilidad de que se produzcan grandes nevadas que reviertan el panorama.

 Esto lleva a la conclusión de que el próximo período de riego  no habrá de comenzar en el valle bonaerense del río Colorado durante el mes de agosto, lo que afectará el comienzo del laboreo y la siembra. 

   En base a las reservas de agua existentes hoy y a las eventuales nevadas, tampoco se puede afirmar que septiembre marque el inicio de los mayores escurrimientos desde Casa de Piedra, pues en ese entonces aún no se sabrá, a ciencia cierta, qué caudales estarán llegando desde la alta cuenca a partir de noviembre.

   Las autoridades del Consorcio Hidráulico del Valle  Bonaerense del Río Colorado observan con preocupación el desarrollo de  esta crisis y mantienen permanente contacto con los responsables de Corfo Río Colorado y Coirco.

   Anticipan, en tal sentido, que en forma periódica irán informando a los regantes sobre las novedades que se puedan producir en la cuenca del río Colorado y, particularmente, en el valle bonaerense.