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Desde el punto de vista nutricional, los silajes de planta entera de verdeos de verano (maíz, sorgo) son deficientes en proteína (6,8 ± 1,2% PB), comportándose básicamente como un alimento energético y fibroso. La formulación de una dieta en base a estos recursos, que cubra los requerimientos de los animales, requiere necesariamente del acompañamiento de una fuente proteica como; pasturas base alfalfa, verdeos de invierno, concentrados proteicos de origen vegetal, entre otros. La incorporación de fuentes proteicas, adquiere mayor relevancia e importancia en animales en la fase de recría.En el Micro Ganadero a cargo de la Ingeniera Agrónoma Josefina Marinissen se brindan los detalles.

Silaje de maíz de planta entera en RECRÍA.

El periodo o fase de recría se define como la del crecimiento animal, dado por el aumento de los tejidos musculares, óseo y graso, medido usualmente como un cambio en el peso vivo. La importancia de este período radica en que es el momento en el que el animal es más eficiente en la conversión de alimento a músculo, sumado a que corresponde a la etapa del ciclo en la que más cantidad de kilos se producen.

En general, el nivel de proteína necesario en la dieta de animales en crecimiento es de 12 a 18% de la materia seca total. Considerando que el silaje, es bajo en proteína, queda claro que para esta categoría es preciso entonces suplementar o complementar con proteína extra, de lo contrario el resultado final se traduce en una baja eficiencia en la fase de recría y la consecuente baja en el rinde del animal terminado.

Donde encuentro esa PROTEINA

La proteína que esta categoría en crecimiento necesita está presente en los forrajes verdes, es decir en estado de hoja (pasturas, verdeos) y en los concentrados proteicos de origen vegetal (expeller de soja, girasol entre los principales) y de origen animal (harinas de pescado). Se podría emplear el silaje en autoconsumo luego del pastoreo diario de las pasturas o verdeos, o bien ofrecer en comedero los concentrados antes mencionados, estas posibilidades dependen básicamente de las opciones presentes (recursos forrajeros disponibles, infraestructura, personal capacitado) en cada establecimiento.

Algunas propuestas de DIETAS para Invernada/recría.

En el apunte de la semana pasada, vimos un ejemplo de recría/invernada empleando silaje de maíz de planta entera acompañado por un verdeo o una pastura como complemento proteico, donde vimos que con un 35% de silaje en la dieta y un 65% de verdeo/pastura estamos en condiciones de ganar 650g animal/día, logrando una excelente eficiencia. También vimos que podemos mejorar la ganancia de peso agregando unos 2,6kg grano/día logrando así ganancias de 1kg.

Ahora que pasa si no tenemos un recurso forrajero para destinar a la recría, es decir para ese periodo que tiene una duración de 150 días y consiste en llevar a animal de 180 a 280/300kg de peso vivo. La opción en este caso sería realizar una invernada en encierre total, es decir a corral. Lo primero que debo analizar es:

  1. Tipo y costos de los alimentos a emplear. Costo de la dieta.
  2. Infraestructura para almacenar los alimentos (silo – galpón).
  3. Infraestructura para suministro (mixer – corrales – comederos – bebida).
  4. Calidad de agua.
  5. Personal capacitado disponible.

QUE TIPO DE ALIMENTOS NECESITO.

            Todos aquellos que me permitan cubrir las necesidades de los terneros en una situación de encierra, entre ellos mencionamos; concentrados energéticos (granos), concentrados proteicos (expellers, balanceados proteicos) y fibra (henos y/o silajes de planta entera), minerales y vitaminas. Cabe aclarar que también pueden ofrecerse alimento balanceado comercial, formulado para recría, considerando que ofrezcan un nivel proteico no menor al 18%, ya que si se ofrecen con alguna fibra (heno/silaje), normalmente la proteína “se diluye”, salvo un heno hecho con alfalfa en prefloración (situación poco común).

Si ofreciéramos solo silaje de maíz, veríamos como el animal pierde estado, ya que como se menciono la cantidad de proteína que este ofrece en la dieta no llega al 8%, cantidad que ni siquiera alcanza para una vaca en mantenimiento, mucho menos para un ternero en crecimiento. Si la dieta está constituida en un 100% de silaje tenemos un déficit proteico para el animal de 200g proteína/día, esto claramente no solo impide ganancia de peso (no supera los 250g/día – 300g/día es el mínimo de ganancia para que el animal no muera), sino que no permite desarrollar el tejido muscular – CARNE.

La cosa empeora aun mas si a esta dieta le agrego grano. Ya que la digestión del grano genera un medio acido en el rumen (acidosis), que mata las bacterias que degradan la fibra, componente nutricional más importante del silo. Esta situación disminuye el consumo y lleva en el tiempo a la muerte del animal.

“QUEDA CLARO ENTONCES QUE A UN TERNERO NUNCA LE DEBO SUMINISTRAR COMO UNICO ALIMENTO SILAJE DE PLATA ENTERA DE MAIZ O SORGO, Y MUCHO MENOS, AGREGARLE UN GRANO”

¿COMO HAGO LAS COSAS BIEN?

La dieta mejor balanceada es la que ofrece energía, fibra y proteína en “justa armonía”. Es importante que los alimentos se ofrezcan al mismo tiempo, es decir; si trabajamos en autoconsumo de silaje, en algún momento del día (no importa cuando, si que se mantenga el mismo horario).

Una buena opción de ración en “justa armonía” sería p.e:

  • 25% de la dieta de Silaje de maíz= 3,700kg tal cual*/día.
  • 30% de la dieta en Expeller de girasol= 2,000kg tal cual/día.
  • 45% de la dieta en Grano de cebada= 3,000kg tal cual/día.

*se denomina al alimento como esta como se lo ofrezco al animal

Con este tipo de dieta logramos ganancias de peso del orden del 1,200kg, balances ruminales apropiados y la proteína necesaria que garantiza el desarrollo muscular. También podemos emplear expeller de soja, este posee una mayor concentración de proteína verdadera (alrededor del 40-42% vs. el girasol que ofrece 30 – 32%). La elección de uno u otro va a depender del tipo de dieta que estemos por formular, no siempre el de soja aunque más proteico, es el más conveniente desde este punto de vista.

Hay muchas opciones para armar y diseñar, lo importante es siempre conocer el valor nutricional de los alimentos y las necesidades de los animales que los consumirán.

La formulación de la ración en “justa armonía”, nos permite ganar en todo sentido, es decir; cantidad justa de alimentos, combinación exacta de los mismos, eficiencia animal y finalmente lograr el objetivo buscado PRODUCCIÓN DE CARNE.