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El objetivo de todo criador, es lograr la máxima eficiencia en sus rodeos de cría. Son varios los factores que interviene en lograr esa eficiencia; el manejo de la alimentación, de la sanidad, y el manejo que se haga del rodeo en lo que se refiere particularmente a selección de vientres, destetes (en sus distintas formas), servicios precoces y demás estrategias que tienden a mejorar la productividad. A continuación todos los detalles en el Micro Ganadero a cargo de la Ingeniera Agrónoma Josefina Marinissen.

Todo vientre en producción para poder atravesar exitosamente las distintas etapas productivas; crecimiento, 1°servicio, gestación, lactancia, 2°servicio y así sucesivamente, deben cumplir con ciertos requisitos desde el punto de vista de la alimentación, siendo las necesidades nutricionales diferentes en cada uno de esos momentos fisiológicos.

Por otro lado, es necesario saber que el organismo animal prioriza ciertas funciones al momento de realizar la partición de los nutrientes recibidos y hasta que esas funciones no estén debidamente satisfechas, no habrá disponibilidad para las demás. La reanudación de los ciclos estrales se encuentra en la lista, es decir, la vaca no entrara en celo si su condición corporal no es la adecuada, y acá la importancia del manejo de la alimentación para lograr eficiencia reproductiva.

El consumo de dietas inadecuadas para abastecer los requerimientos en una situación determinada, obliga al organismo a poner en marcha exquisitos mecanismos de compensación, basados en la movilización de reservas.

Las vacas podrán perder peso o condición corporal (CC) a partir de la movilización de sus reservas, significando en forma directa perdida de eficiencia.

Existen dos métodos que nos permiten medir la evolución de las reservas corporales en forma dinámica durante todo el año; las pesadas y la evaluación de la condición corporal. Esta última es una metodología sencilla y barata que no necesita de una infraestructura determinada (balanza), es factible de realizarse en el mismo potrero y no está condicionada por el tamaño corporal, estado de la preñez o llenado ruminal. Aunque el llenado ruminal y la gestación avanzada, puede eventualmente cambiar la apariencia de las vacas moderadamente encarnadas, especialmente cuando se observa la zona de las cotillas. Lo mismo ocurre en invierno con el pelo largo, por ello es importante la palpación directa en la zona sobre la cola y las costillas. Si no se puede palpar, y la observación debe ser a campo, es conveniente mirar la zona de inserción de la cola, llamada normalmente “encoladura”.

La determinación del índice de condición corporal (tabla 1) se realiza mediante la apreciación visual y el palpado de ciertas partes del cuerpo de animal, con el objetivo de estimar las reservas corporales (grasa y músculo). Las zonas a observar son aquellas donde se produce una reserva natural de grasa, como ser: caderas, columna vertebral, apófisis transversas, pecho, costillas, base y los costados de la cola (fig 1 y 2). Estas apreciaciones se comparan con un patrón preestablecido que tiene valores numéricos. Existen dos escalas, de 1 a 5 y de 1 a 9, ambas escalas predicen la CC correctamente, siempre depende del observador, por ello es muy importante que siempre sea el mismo.

Cuando decimos que la CC nos habla del nivel de reservas, debemos saber que los bajos niveles de reservas se traducen en forma directa en una baja condición corporal y esta finalmente en una baja eficiencia, ya que no logramos celos, preñeces y hasta se perjudica la performance de la cría. De aquí se deduce que es posible asociar la actividad reproductiva con la CC.

La condición corporal de los rodeos de cría, cambia durante el año, normalmente aumenta durante el servicio, aproximadamente medio punto, comienza a declinar con el invierno y llega a los valores más bajos durante la parición. Los momentos claves para analizar la CC del rodeo son; al tacto y al parto y al servicio.

AL TACTO: nos permite evaluar en qué condición ingresaran los vientres al periodo de restricción invernal y nos da tiempo, en función del forraje que presumimos disponible, a programar una suplementación estratégica, el destete inmediato o eventualmente una reducción de la carga animal. Al establecer la condición corporal, estas estrategias de manejo podría solo aplicarse a los vientres en menos condición (menos de 2,5), con lo cual se reducen los costos, aunque no el manejo ya que tendríamos dos rodeos (el de condición apropiada y el de baja condición con suplementación p.e).

AL PARTO: como se menciono la CC define la duración del anestro posparto y en consecuencia define entonces cuando se va a preñar la vaca en el servicio (cabeza o cola de preñez). Para que las preñeces sean todas “cabeza”, es decir al inicio del servicio, es imprescindible llegar al parto con una CC 3 o superior en vaca y 3.5 en vaquillonas de primer o segundo servicio. Si la condición al parto no es la mencionada entonces deberíamos contar durante el posparto con una disponibilidad y calidad forrajera óptima.

AL SERVICIO: esta sería la última oportunidad para aplicar medidas correctivas en aquellas vacas con CC inferior a 3, así lograríamos disminuir el porcentaje de vacas vacías pero no garantiza que el porcentaje de preñeces cabeza sea alto. Las prácticas que podemos llevar adelante son un destete temporario o precoz, según sea el caso o la mejora en los planes nutricionales. Recordar entonces que la entrada al servicio debería ser con una condición no menor a 2,5, pensando que durante el servicio la condición tiende a mejorar.

Normalmente se recomienda realizar la determinación individualmente, al menos en un 50% de las vacas del rodeo. El uso de planillas facilita la toma de datos y el posterior análisis de los mismos, pudiendo visualizar la distribución de la CC dentro del rodeo.

Que implicancias generales tiene una mala condición corporal;

  • prolonga el anestro post parto y provoca baja fertilidad de los celos, teniendo como implicancia directa la posibilidad de no lograr la preñez si tenemos un servicio estacionado (ojo!!! que esto no implica que no hay que estacionar el servicio, esto implica que debemos conocer los requerimientos o las necesidad de los vientres para poder hacer un correcto manejo de la alimentación).
  • si se logra la preñez…puede pasar que no logremos una buena performance del ternero al nacer, debido principalmente a que se va a afectar la producción de leche de la madre.
  • dificultad para lograr un buen parto, vaca sin fuerza, condiciona también la vida de los terneros.

Algunos ejemplos de manejo según la condición corporal:

1.- Vacas con buena condición corporal (3.5 o más) y con crías al pie. A este grupo se deberán destinar campos con disponibilidad y calidad nutricional de forraje media/alta y con una carga animal tal, que nos permita mantener estado al comienzo y durante el entore o servicio (que el animal pueda seleccionar lo que come). En este grupo será esperable obtener porcentajes de parición del orden del 80% o superiores.

2.- Vacas con crías al pie de regular estado (2.5 a 3). Destinarlas a lotes de buena disponibilidad y calidad nutricional forrajera y realizar un destete temporario, aplicando una tabla nasal por un período de 11 días a los terneros de 45 a 50 días de edad, sin tomar ninguna medida adicional (salvo el estado general de los terneros). En este grupo se puede esperar una mejora de 20 a 30 puntos en la parición respecto a los animales que no han recibido esta simple estrategia de manejo.

3.- Vacas flacas (menor a 2). Es el grupo de mayor cuidado, al que se deberá destinar los mejores campos y con una baja carga animal. En este caso será de importancia implementar el diagnostico de actividad ovárica de modo de clasificar estos animales en tres subgrupos.

a.- Vacas en anestro. A este grupo se las someterá necesariamente a un destete precoz de sus crías, siempre que los terneros tengan alrededor de 70 – 80kg y 60 días de edad, de este modo se interrumpe definitivamente la lactancia, permitiendo una rápida mejora del nivel de reservas del vientre que vuelve a ciclar. Esto ofrece buenas probabilidades de lograr preñez. En caso de ser necesario se debe considerar la posibilidad de suplementación de estos vientres ya destetados a los efectos de garantizar una rápida recuperación de peso.

b.- Vacas en anestro con síntomas de un pronto reinicio de actividad (con folículos desarrollados), en estas la aplicación del destete temporario las sacará rápidamente del anestro en forma muy económica y rápida.

c.- Vacas flacas, que están ciclando (generalmente un bajo % de esta categoría) pueden mejorar su condición con un destete anticipado a los 4 o 5 meses de edad de los terneros, siempre con una mejora de su plano alimenticio.

LA DETERMINACIÓN DE LA CONDICIÓN NO IMPLICA GASTO ECONOMICO, SOLO MIRAR OBJETIVAMENTE A LAS VACAS Y REGISTRAR LOS VALORES. NOS AHORRA PLATA Y TIEMPO PUDIENDO APLICAR ESTRATEGIAS DE MANEJO EN LOS VIENTRES QUE LO NECESITAN.

USE LA CONDICIÓN CORPORAL EN LOS MOMENTOS ESTRATEGICOS, TIENE TRES MOMENTOS PARA MEJORAR SUS INDICES REPRODUCTIVOS. NO LOS DESPERDICIE.