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La siembra del cultivo de maíz ya es un hecho en la zona, sabemos que el mismo representa un recurso de alto impacto, ya sea como cultivo para grano o para la confección de reservas como el ensilaje de maíz. Como referencia y para marcar la importancia de este cultivo en la región, en la campaña pasada 2017/2018, los cultivos de verano (maíz, sorgo, girasol semilla y comercial) ocuparon unas 26.598ha, de las cuales el maíz representaba el 49%. Viendo entonces el protagonismo que este cultivo adquiere, y la importancia de maximizar la transformación de los milímetros de agua aplicados en kilogramos de grano o de forraje, es imprescindible hablar de MANEJO EFICIENTE DEL CULTIVO DE MAIZ. El Micro Ganadero a cargo de la Ingeniera Agronoma Josefina Marinissen abordo todos los detalles en la nota realizada al Ingeniero Agronomo Victor Usuldinger, Socio de la empresa UMO PRODUCCIÓN ANIMAL SRL.

Esto sin lugar a dudas pone en discusión temas como; la correcta elección del material a emplear, la preparación del suelo, la densidad de siembra, el control de malezas, los riegos, la fertilización, entre los principales.

La primer cosa a tener en cuenta en relación a la elección del material a sembrar, es el objetivo productivo, ¿Que espero del maíz que voy a sembrar?. En la actualidad en los maíces ha habido mucho mejoramiento genético, apuntando a la alta productividad de grano, de planta en general (caso de los maices sileros), la prolificidad (cantidad de espigas por planta), el mejoramiento en aspectos sanitarios para control de enfermedades, los ciclos productivos (cortos, intermedios o largos) opción que elijo en función de la fecha de siembra y las condiciones agroecológicas.

En todos los casos es importante que le permitamos al maíz, expresar todo su potencial genético, y esto no solo se logra buscando el mejor material, se logra con el manejo que hagamos previo a la siembra y durante parte del ciclo del cultivo.

Manejo presiembra. Es prioridad una buena preparación de suelo, el mismo debe quedar refinado y debemos asegurarnos que no haya durezas sub-superficiales que impidan la profundización de la raíz para lograr así la mayor captación de nutrientes y agua. La profundidad de siembra no es un aspecto menor, es conveniente colocar la semilla superficialmente, para lograr la emergencia lo más pronto posible. El maíz hasta las dos hojas desplegadas es heterótrofo, es decir se nutre de las reservas de la semilla, de modo que si las consume en su totalidad para llevar el hipocótile hasta la superficie, se queda luego sin energía para continuar su primer desarrollo.

El riego presiembra, es fundamental para asegurarnos que el perfil de suelo se encuentre con la humedad suficiente para garantizar la emergencia pareja y completa de la totalidad de las plántulas. Recordar que en general las gramíneas, son poco competitivas en la emergencia, cualquier carencia de humedad, nutrientes y/o competencia por malezas lo afectan negativamente, y una mala emergencia implica cultivos deficientes, en maíz NO hay compensación y no debería esperarse, lo que no se siembra o no logra implantarse, “NO ESTARA LUEGO”.

Otro aspecto a considerar en “la previa a la siembra”, es el análisis de suelo para saber con qué nutrientes contamos para la producción que deseamos obtener. Existe una correlación directa entre la cantidad de nutrientes que presenta el suelo y los que le aporto a través de la fertilización, con el rendimiento en grano o en pasto que deseo obtener. El muestreo de suelo debe ser representativo del lote donde sembrare el maíz.

Normalmente nuestros suelos están bien provistos de fósforo, esto no quiere decir que no debemos aplicarlo a la siembra, esto es importante ya que el mismo puesto cerca de la semilla, permite que una vez salga la radícula lo absorba rápidamente y así se favorezca el desarrollo de una buena raíz que finalmente permite un buen arraigue e implantación de la plántula. Recordar que el fosforo es poco móvil en la matriz del suelo, por esta razón es importante incorporarlo, y la siembra es un buen momento.

Cuando decidimos realizar un análisis de suelo, hay que tener claro cuál será el objetivo del mismo. Será un análisis para diagnostico general o para tomar medidas puntuales de fertilización en lotes particulares?. Puedo con el resultado decidir hacer una fertilización promedio general, o puedo decidir hacer una fertilización diferencial atendiendo las diferencias obtenidas, pe. manchones de fertilidad, con dosis de fertilizantes diferenciales.

Los suelos tienen dos tipos de fertilidad; la fertilidad física, es decir lo que veo a la vista, arenoso, limoso, arcilloso o “gredoso”, definiéndose agronómicamente como la textura del suelo. Este parámetro tiene relación directa con la captación de agua y nutrientes; y la fertilidad química que habla de los nutrientes disponibles

¿Qué parámetros deben solicitarse a la hora de querer saber cómo esta mi suelo en cuanto a nivel de fertilidad? Los principales parámetros a solicitar son aquellos relacionados con la salinidad, considerando las particularidades de nuestra región: RAS, PSI, CE, el pH parámetro de alta relevancia ya que tiene que ver con la disponibilidad de los nutrientes principalmente del fosforo, siguiendo con este nutriente de alta importancia, solicitar fosforo y nitrógeno total, fosforo y nitrógeno disponible. Estos últimos de alta relevancia ya que son las concentraciones que se encuentran en la solución de suelo, “disponibles” para ser captados por las plantas, es decir están en la forma asimilable por la raíz.

¿Qué fertilizante uso? En general en nuestra zona los suelos presentan pH alcalinos, como se menciono anteriormente, esto tiene implicancia directa sobre la disponibilidad y asimilación de nutrientes para el sistema radicular, de acá se desprende la importancia de solicitar este parámetro. Considerando esta alcalinidad (pH 7,2 – 8,0), la necesidad de acidificarlos surge como opción para permitir la absorción del fosforo principalmente. Una forma práctica sería la incorporación de fosfato di amónico o mono amónico (DAP o MAP), con urea. Cuando la urea se solubiliza en el suelo, se transforma en amoniaco, este amoniaco acidifica la rizosfera de la planta y de este modo pone entonces sí, disponible el fosforo que hay en solución.

Concluyendo con la fertilización, considerando el bajo costo que implica realizar un análisis y teniendo en cuenta los beneficios que pueden implicar empleando correctamente la información que suministran, no hay duda que es una recomendación técnica realizarlos.

Hablemos de densidad de siembra. Una alta densidad implica mayores rendimientos?. Por experiencias propias llevadas adelante en la zona, propongo reducir la densidad de siembra de maíz en la zona de riego. Si normalmente sembramos 80 – 85.000pl/ha lo cual es equivalente a 5-6 pl/m, propongo llevarla a 65.000pl/ha, es decir reducir en una planta metro la densidad, sembrar 4,5 o 0,8bolsas/ha, reduciendo asimismo el costo en 2500$ – 3000$/ha. Con esto logramos un mayor rendimiento, una espiga más pesada y hasta dos espigas por planta.

¿Cómo se desarrolla el maíz?

El maíz es una planta hermafrodita, lo que significa que produce flores masculinas y femeninas separadas pero en el mimo pie es decir en la misma planta. La panoja (flor masculina) produce polen (Figura 2), mientras que la mazorca o espiga (flor femenina) produce los óvulos que se convierten en la semilla (Figura 3).

El desprendimiento de polen se produce de forma discontinua durante un período de aproximadamente cinco a ocho días, y solo sucede cuando las condiciones de temperatura y humedad son favorables. La hora pico para que el polen se desprenda es desde la mitad hasta el final de la mañana. La vida útil promedio de un grano de polen es de aproximadamente 20 minutos después de que se desprende, y la mayor parte del polen que desprende una planta cae de 6 a 15 metros de esa plata. Los estigmas emergen de la chala durante un período de tres a cinco días, comenzando por los estigmas adheridos en la parte mediabaja de la mazorca y avanzando hacia la punta de la mazorca. Según el ambiente, un estigma continúa creciendo durante aproximadamente siete días o hasta que intercepta los granos de polen (Figura 6). Es importante que el desprendimiento del polen y la emergencia de los estigmas sucedan al mismo tiempo para garantizar una correcta polinización.

Crecimiento y desarrollo en maíz

En la terminología de los productores de maíz, quizás no haya dos términos usados más frecuentemente que “crecimiento” y “desarrollo”. Los dos términos se suelen usar como sinónimos cuando, en realidad, tienen diferentes significados. El crecimiento es simplemente un aumento de tamaño, y se incrementa mediante condiciones de crecimiento favorables (humedad, nutrientes y temperatura adecuados, etc.) y disminuye mediante condiciones de crecimiento estresantes (temperaturas anormales, deficiencias en nutrientes, humedad, etc.). El desarrollo es la progresión de una etapa a otra etapa más avanzada o madura de la planta.

La radiación solar es un aporte fundamental para el crecimiento y desarrollo de la planta. Las hojas de las plantas absorben la luz solar y la utilizan como una fuente de energía para la fotosíntesis. La capacidad de un cultivo de capturar la luz solar es proporcional al área de su superficie foliar por unidad de terreno ocupado, o al índice de su área foliar. Desde la cobertura total, hojas desplegadas hasta el período reproductivo, toda escasez de luz solar puede limitar el rendimiento del cultivo. Cuando las situaciones estresantes como la poca luz limitan la fotosíntesis durante el llenado de los granos, las plantas de maíz removilizan los carbohidratos del tallo a la mazorca. Esto puede generar problemas de calidad y quebrado de tallos en la cosecha. Los períodos sensibles de desarrollo de cultivo, como la floración y el llenado de granos temprano, tienen lugar cuando las plantas están más susceptibles a las situaciones estresantes, por ejemplo, luz, agua o nutrientes insuficientes. Se ha demostrado que el tiempo que el maíz requiere para pasar de una etapa de desarrollo a otra depende de la cantidad de calor acumulado. Esto se mide a través de temperaturas mínimas y máximas para el crecimiento y el desarrollo. En el caso del maíz habrá poco o ningún crecimiento por debajo de los 10 °C y por encima de los 30 °C.

Determinación de las etapas de desarrollo del maíz

El sistema del cuello de la hoja divide el desarrollo del maíz en etapas vegetativas (V) y reproductivas (R).

Las etapas vegetativas (V) se caracterizan por la presencia del cuello de una hoja en hojas emergidas. La hoja de maíz tiene tres partes principales: el cuerpo, la vaina y el cuello. El cuerpo es la parte plana de la hoja que intercepta la luz solar; la vaina es la parte que se envuelve alrededor del tallo; y el cuello es la línea de demarcación entre el cuerpo y la vaina, normalmente con una curva definida (Figura 11). A medida que la planta de maíz crece, cada hoja sucesiva sale a la luz debido a la elongación del tallo y a la expansión de la hoja en secuencia desde la semilla hasta la panoja. La punta de la hoja es la primera parte visible; luego le sigue el cuerpo de la hoja, y finalmente el cuello y la vaina. Cuando un cuello es visible, la hoja se considera completamente emergida y se cuenta en el esquema de etapas. Las etapas vegetativas (Tabla 1) del desarrollo comienzan con la emergencia (VE) y continúan de forma numérica con cada hoja sucesiva hasta que emerge la panoja (VT). Las etapas reproductivas se caracterizan por la emergencia de granos en desarrollo en la mazorca, excepto por la primera etapa reproductiva (R1), que se identifica únicamente por la emergencia de estigmas de las chalas.

Desde el punto de vista del manejo de la fecha de siembra pe, es importante considerar que todo daño (una comida por los animales, una helada, etc.) que sufra al maíz en estado de V3, es decir tres hojitas desplegadas, es recuperable ya que en estado de V3 el ápice, que produce las hojas, esta aun debajo del nivel del suelo, está protegido. Por esta razón es importante la fecha de siembra, es relación al ciclo del cultivo, podría entonces estar sembrando los últimos días de octubre y se que tengo 20 días aproximadamente en que una helada no haría daño.

Otro aspecto de interés en la fase vegetativa, es decir en el momento que el maíz despliega las hojas, es la aplicación del agua de riego. Un riego en estadio V6, puede ser perjudicial para el maíz, ya que la raíz es poco tolerante a la falta de oxigeno, de modo que un riego lento (porque la tierra esta trabajada y el agua no corre), que se aplaste el suelo (por tener una textura pesada o gredosa), hace que se reemplace el oxigeno de la zona radicular por agua, y esta falta de oxigeno causa daño al maíz, muchas veces lo vemos amarillo creyendo que es falta de nitrógeno y no falta de oxigenación por riego demasiado temprano. Es por esto que se insiste en el riego presiembra, para permitir el desarrollo de maíz hasta V8 sin necesidad de un riego. En estos periodos desde V6 y hasta V8, es importante el aporte de los nutrientes. En V9 o VT comienza la diferenciación de la espiga, en este momento ya se definió el rendimiento. Por esto queda claro que en el maíz es importante la previa y aprovechar las precipitaciones para incorporar fertilizante, lo mismo que a la siembra.

El costo de producir maíz es alto, lograr buenas implantaciones, acompañadas de riegos y fertilizaciones estratégicas ayuda a lograr el objetivo. Consulte a su profesional de referencia!