La situación de la cebolla en el mundo abre posibilidades a los...

La situación de la cebolla en el mundo abre posibilidades a los productores del país

3378
Compartir

El sitio español Fresh Plaza ha realizado un informe con las diversas situaciones que atraviesan los productores de cebolla alrededor del mundo (sobre todo en Europa). La demanda creciente del producto sumado escases del mismo y las pérdidas de producción por fenómenos climáticos abre un horizonte prometedor para los productores argentinos, próximos a iniciar una nueva temporada. Recordamos que la superficie sembrada para la campaña 2018-2019 es de 8000 hectáreas (menor al periodo anterior), lo que es favorable para no tener una sobreoferta.

 

Resumen del mercado global de la cebolla

¿Será la campaña 2018/2019 la más interesante para la cebolla en años? En todo el mundo, las condiciones meteorológicas han hecho una pronunciada mella en las cosechas. No solo Europa se ha visto afectada por el calor, sino que el mercurio también se ha disparado en California. Otras regiones de los Estados Unidos han registrado grandes cantidades de lluvia, y desde Asia tampoco han llegado noticias del todo buenas. Todo ello ha tenido como resultado tensiones y especulaciones. ¿Hay suficientes calibres grandes disponibles? ¿Es aconsejable vender ahora a buen precio o es mejor arriesgarse a esperar precios más altos a finales de la temporada? ¿Hay calidad suficiente para que el producto aguante almacenado todos estos meses? Muchas preguntas y muchas respuestas. Hemos elaborado un resumen del mercado de la cebolla.

Países Bajos: Más de un 30% menos de cebollas; escasez de calibres grandes

Las cifras de ventas de este año son, una vez más, fuera de lo normal. Con un rendimiento un 30% menor, o lo que es lo mismo, unas 40 toneladas por hectárea en lugar de las 60 habituales, hay muchas menos cebollas disponibles para la exportación. La disponibilidad de cebollas de calibre pequeño y mediano es suficiente, aunque la oferta de calibres grandes es considerablemente inferior, y el calibre súper también es muy escaso. En la primera mitad de la temporada, cuando se venden buenos volúmenes de cebollas pequeñas y medianas a África occidental en particular, las exportaciones no se ven demasiado afectadas. Sin embargo, pasado febrero, cuando los mercados de destino prefieren calibres más grandes, es posible que la oferta escasee y, no habrá suficientes calibres pequeños para compensarlo. Como es natural, es posible que el alto precio afecte negativamente a la demanda, pero el hecho de que habrá más de un 30% menos de cebollas en los Países Bajos y más de 1 millón de toneladas menos en Europa, tendrá repercusiones en el mercado. Algunas empresas clasificadoras se preguntan si habrá trabajo suficiente para la segunda mitad de la temporada, pues el volumen semanal apenas alcanza las 15.000 toneladas, mientras que la capacidad de clasificación supera las 40.000 toneladas a la semana.

España dispone de suficientes calibres grandes

España se encuentra en plena recolección de cebolla en estos momentos, principalmente en las zonas de Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Murcia. Aunque todavía queda mucha cebolla por cosechar, todo apunta a que habrá un ligero descenso de los volúmenes de producción respecto a la campaña pasada, debido principalmente, a la afectación por las abundantes tormentas acompañadas con pedriscos en algunas ocasiones.

Las abundantes lluvias de principios de septiembre han hecho que se ralenticen las tareas de cosecha. No obstante, en general la cebolla presenta una buena calidad este año, sobretodo la producción de aquellas plantaciones que se han librado de los pedriscos.

Respecto a los calibres, España podría aprovechar este año la significativa merma de calibres grandes en el resto de Europa, sobre todo en los Países Bajos, debido al prolongado periodo de sequía. Y es que, generalmente, la cosecha española viene con calibres comerciales. Hay que destacar que en Ciudad Real, en Castilla-La Mancha, -la principal zona productora en España-, hay una importante disponibilidad de calibres grandes, gracias a que se ha decidido apostar más por trasplantar las cebolla, en lugar plantar semillas. La demanda de cebollas grandes aumenta cada día.

De momento, los precios de la cebolla en campo oscilan entre los 0,18 y 0,20 euros el kilo, aunque los precios de venta al mercado rondan los 0,28 euros kilo, dejando los márgenes bastante ajustados para los comercializadores. Es muy probable que los precios vayan subiendo cuando termine la cosecha a mediados de octubre.

Alemania: Los precios altos contrarrestan las pérdidas

En estos momentos, los precios de las cebollas son casi el doble de los registrados el año pasado.  Un comerciante explica que “algunos de los productores han sufrido pérdidas de hasta el 40%, dependiendo de la región y de la producción. Sin embargo, que el precio sea alto y estable compensa las pérdidas. Normalmente, en este periodo la presión sobre los precios es muy alta. Los compradores suelen querer empujarlos a la baja lo máximo posible, pero ahora hay cierta unidad entre productores, comerciantes y compradores, lo cual se está traduciendo en una estabilidad inusual en el mercado”.

La calidad de las cebollas varía, así que hay mucho que hacer en cuanto a clasificación. “Tenemos que hacer un gran esfuerzo para ofrecer cebollas de calidad a nuestros clientes”, dice un comerciante. “A veces, apenas podemos satisfacer la demanda”. Que la demanda sea alta sugiere fidelidad por parte de los consumidores. Los productores están satisfechos con el precio. Las ventas se desarrollan bien y eso es bueno, ya que no se garantiza que la vida útil de las cebollas sea larga. “Normalmente, la demanda alcanza su mejor momento justo antes de Navidad, pero almacenar las cebollas en lugar de venderlas ahora por un buen precio es un riesgo”. La situación no cambiará mucho en el futuro. En los últimos años, el mercado no ha sido tan interesante, así que se esperan importantes inversiones o ampliación de la superficie de plantación.

Francia tiene poca producción

Un comerciante teme que el mercado de la cebolla se resienta por la sequía de los últimos meses. “Igual que en todo el norte de Europa, los volúmenes disponibles en Francia están muy por debajo de la media. Por eso, el mercado estará patas arriba. Tenemos que esperar a ver cuáles serán las consecuencias exactas”.

La sequía no es el único factor que ha provocado la reducción de los volúmenes franceses. A principios de año se vieron afectadas por fuertes lluvias grandes zonas del país. En Cévennes, conocida zona productora de cebollas dulces, se perdió entre el 25% y el 30% de la cosecha. El incremento de precio que siguió no fue suficiente para cubrir las pérdidas.

En cualquier caso, todavía se invierte en el cultivo de cebolla. Una cooperativa de 55 productores acaba de invertir en una planta de manipulación de vanguardia con una clasificadora óptica capaz de detectar cualquier imperfección en las cebollas, tanto interna como externa. La inversión de 10 millones de euros debe garantizar que la devolución de producto se reduzca un 50%, con un valor estimado de 300.000 euros al año.

Ucrania comienza la campaña con calibres grandes

El sector ucraniano de la cebolla intuye oportunidades este año, dado que en muchas partes de Europa las cebollas son más pequeñas. Los exportadores están deseando cubrir los huecos dejados por los países del norte de Europa. “La mayoría de los competidores se han convertido ahora en clientes”, dice un exportador. El mercado europeo sufre una escasez de calibres del 60 al 80. También en Ucrania los calibres son algo más pequeños este año, pero según un comerciante, hay suficientes cebollas de la categoría de 80 a 100 mm. Este país no solo exporta a Europa, sino también a Indonesia, Singapur y Malasia. “Esperamos afianzarnos en Asia”, indica un exportador, perfilando los planes ambiciosos para esta temporada atípica.

  1. UU.: Mensajes dispares, más calibres jumbo

Los productores están rematando la cosecha en California con el cultivo de las últimas cebollas en el Valle de San Joaquín. La temporada, que comenzó en mayo, ha estado caracterizada por buenos rendimientos, pese al calor extremo de los meses del verano. El año pasado, la producción se situó en 6.767 camiones; este año, la cifra ha caído ligeramente, a 6.620 camiones. En la zona de Stockton la cosecha empezó en mayo con las primeras cebollas dulces y suaves. En las semana siguientes, se trasladó más al norte, hacia el Valle de San Joaquín, tras lo cual la oferta cambió al noroeste y a Idaho. Este año, el mercado de las cebollas californianas ha sido flojo. Los productores que no han podido firmar contratos han tenido un año complicado.

En otras partes de los Estados Unidos, las condiciones meteorológicas también han determinado el rendimiento. “Parecía que íbamos a tener una cosecha grande, pero en Washington y en el norte de Oregón ha llovido mucho este verano”, explica un comerciante. También ha llovido mucho en otras regiones, y el suroeste también ha hecho frente a algunos desafíos meteorológicos.

En general, la oferta de la cuenca del Columbia ha sido similar a la del año pasado, tal vez un poco menor. Si bien es posible que los productores se beneficien de las condiciones del mercado mundial, la demanda nacional es buena ahora mismo. “Creo que la demanda mejora cuando se ha completado la cosecha, se cierran las puertas y sabemos lo que tenemos”, añade un comerciante.

En el noroeste, los productores están satisfechos con el inicio de la temporada. La cosecha empezó a tiempo y las condiciones meteorológicas se han mantenido favorables. Lo único que vale la pena mencionar es la perspectiva de una mayor disponibilidad de calibres jumbo este año. “La cosecha empezó en agosto y desde entonces todo ha ido según el plan”, dice un comerciante. En el inicio de la temporada había más demanda de cebollas blancas que de otros colores. Si bien los mensajes son positivos, los costes logísticos serán un reto en el periodo que viene. Con las vacaciones por delante y la persistente escasez de conductores, se prevé que las tarifas de carga se encarezcan en el cuarto trimestre.

Canadá: Calibres más pequeños por el calor

Está previsto que la cosecha de cebolla del Quebec esté caracterizada por una predominancia de calibres más pequeños este año, resultado del calor de julio. Ese mes, el mercurio subió a casi 40 grados centígrados. Se espera una cosecha total similar a la del año pasado. Según un comerciante, los calibres más pequeños son aceptables y los consumidores no notarán la diferencia, porque es cuestión de unos pocos milímetros. No obstante, este mes la demanda se ha retrasado. Un comerciante dice que ha sido más baja de lo normal. Además, es posible que pronto haya un gran volumen disponible en el mercado si los pequeños productores sin espacio de almacenaje deciden vender sus cebollas. Mientras que el año pasado el precio osciló entre 17 y 18 dólares, este año se ha situado en 15 dólares. En noviembre y diciembre, la demanda volverá a subir, según un comerciante.

Australia quiere aumentar las exportaciones

El sector australiano se prepara para el pico estival y, en consecuencia, se pondrá un mayor énfasis en el comercio internacional por parte de los exportadores. Este año es el segundo de  Onions Australia, un plan de exportación a cinco años que apunta a Asia y Oriente Medio como destinos. Uno de los retos que se menciona es la sobreoferta, unida a una demanda estancada. Según las últimas cifras de Hort Innovation (hasta junio de 2017), el volumen de cebollas se ha reducido casi a la mitad, de 43.888 toneladas el año pasado a 24.798 toneladas este año.

Nueva Zelanda: Preocupa el frío del invierno pasado

El archipiélago tiene un plan similar al de la vecina Australia. Para 2025, el volumen de exportación alcanzado en 2012 tiene que haberse duplicado. en 2012, el valor de las exportaciones fue de 62 millones de dólares. Para finales de 2016, esa cifra ya había alcanzado 116 millones, por lo que el sector va por buen camino para cumplir ese objetivo. El sector también quiere estimular el volumen de exportación hasta alcanzar 330.000 toneladas, aunque se ha advertido que el frío registrado el invierno pasado provocará que caiga el volumen de producción. Sin embargo, según la asociación sectorial, todavía es muy pronto para hacer afirmaciones precisas a este respecto.

China: Rendimientos variables, exportaciones lentas

La temporada empezó en mayo con rendimientos variables en función de la región. En algunas partes, los rendimientos subieron, mientras que en otras (como Shandong), el volumen de cosecha se redujo. Las causas hay que buscarlas en las condiciones meteorológicas extremas que se han registrado, que han tenido graves consecuencias en las cosechas de ciertas zonas.

La exportación de cebollas es lenta. La demanda de mercados de exportación como Tailandia, las Filipinas, Corea del Sur y Malasia ha caído con respecto al año pasado. La situación es diferente para las cebollas congeladas, cuya exportación sigue creciendo. Estas cebollas se envían a Egipto, la India, Sudamérica y Europa.

La gran cosecha de Tailandia y las Filipinas está afectando a los precios chinos. Estos países han exportado un gran volumen a China y, por tanto, los precios se encuentran bajo presión.

Perú: Calibres pequeños y rendimientos bajos por la nubosidad

La temporada de la cebolla dulce empezó hace unas semanas y continuará hasta febrero. El mercado de los Estados Unidos ha hecho el cambio a la importación de cebollas dulces peruanas. Cuando la temporada acabe, regresará el producto de México y Georgia al mercado estadounidense.

La producción de Perú se ha reducido ligeramente porque los cielos han estado nublados. Esto también ha repercutido en los calibres, que son más pequeños. Según un importador estadounidense, Perú ha tenido una temporada poco habitual. Debido a la falta de horas de sol, los calibres son más pequeños y el rendimiento ha bajado. Indica que la producción ha sido media. La demanda de cebollas dulces en los Estados Unidos es buena, el producto se vende por 18 dólares.

Fecha de publicación : 28/09/2018